Palpitante de euforia...en el minúsculo mar de mi fuente -soplo-y la pequeña barca de papel...inicia su deslizar...provocando círculos de azuladas aguas y de espumosos dorados .
Henchida...ebria de amor, vuelve a la mar.
¿Habré entendido el mensaje? ¿Sabré como manejar las olas y el viento que hace demasiado tiempo no golpeaban mi rostro?
Preparo mis petates...aquellos que amo...Mi esfera de cristal cuyas facetas diariamente me sumergen en millones de arcos iris transformados: en mariposas...círculos... y muchas formas más....Mi cuarzo rosado (tierno-puro), que me aquieta el corazón y me tiñe de femenino resplandor...También acuno en mis manos el verde...cuyos destellos me dicen que estoy creciendo-aunque muchas veces-.parezco que retrocedo...
Tomo la foto de Quillén y de Ramses que me conectan con la energía canina...
Invito a Serafín y su violín...Presto sube e inunda con sus sones el resto del paisaje...
Trepan también: un hada, dos silfos, una salamandra y otro duende...
La balsa...mecida por el aliento de los querubines...espera, ligera, segura ,(es la fuente de mi patio), hace remolinos, frente a los florecidos lotos...y se queda allí ... boyando frente a la cascada, juguetea. Despierta el aroma de mentas, con el colorido aleteo de los colibríes...Zarparemos a la madrugada...cuando el sol se agigante en el horizonte... cuando la magia vuelva a renacer.